Coyote Max: Cuando evitar multas tiene un alto precio

Cuando me ofrecieron la posibilidad de probar un cacharro llamado Coyote pensé -como buen millenial cuasi boomer- en cómo hacerlo, si tendría que ver con el Correcaminos y si sería de marca ACME. La respuesta a la última pregunta es No. Coyote es como se llama la propia marca, de origen francés, y aunque puedes utilizarlo recorriendo polvorientas carreteras a toda leche no te servirá para perseguir ningún pájaro a velocidades endiabladas.
De hecho, el Coyote Max es para todo lo contrario. Más que para correr sirve para que te moderes a la hora de pisar el acelerador. Hablamos de un avisador de radares que te indica con mucha exactitud dónde se encuentran tanto los fijos como los móviles.
«Espera, un momento ¿Estos dispositivos no eran ilegales?» No, llevar un avisador de radades en tu coche en España es completamente legal. Los avisadores no interfieren con los sistemas policiales y se basan en GPS y bases de datos públicas, incluyendo las de la propia DGT.
Lo que son ilegales son los detectores de radares (que buscan activamente las ondas de los radares móviles o fijos y suponen una sanción de 3 puntos del carnet y 500 euros), así como los inhibidores de radares (bloquean o interfieren la señal del radar para dificultar que mida la velocidad y conllevan la retirada de 6 puntos y una multa de hasta 6.000 euros).

Así, el Coyote Max cumple perfectamente con la legislación de Tráfico en nuestro país, como lo hacen otros modelos más pequeños de la enseña gala. Aclarado esto, vamos a hablar sobre este compañero de viaje y sus características. Por hacer una presentación en tres líneas: Es el ‘niño bonito’ de Coyote, su propuesta más avanzada hasta la fecha y está pensado para todas aquellas personas que quieran un dispositivo independiente del móvil para que les eche una mano en la carretera.
El Max incorpora una pequeña pantalla táctil de 4 pulgadas, con tecnología IPS antirreflejos y resolución de 800 x 480 píxeles. Lo cierto es que se ve clara tanto de día como de noche, haya más o menos luz dentro del habitáculo. Más allá de la calidad del panel en esto también influye la interfaz, que es bastante simple y está bien diseñada para que todo se vea perfectamente.
En la pantalla principal se visualiza la velocidad a la que hay que circular según las señales y a la que se está circulando realmente, el número de usuarios de la comunidad Coyote que hay cerca y a la distancia a la que se encuentran. En la parte derecha se muestra una representación de tu vehículo y los avisos que van apareciendo en la carretera.

Además, verás un botón con un símbolo de advertencia en la esquina inferior derecha que sirve para alertar a otros conductores circunstancias como radares móviles, obras en la vía, vehículos parados, accidentes, objetos en la vía, atascos, etc.
Hay que decir que la marca es una de las más usadas para estas lides y eso hace que siempre te puedas cruzar a gente de su comunidad si recorres una autovía o autopista de una ciudad grande. No en vano, hay 5 millones de personas en todo Europa que pertenecen a este club. Pero si te desplazas por alguna carretera o vía de la España vaciada, notarás cómo los avisos son casi inexistentes. Es lo malo que tiene depender del crowdsourcing.
El avisador tiene un procesador de 8 núcleos, 6 GB de RAM, conectividad 4G y una antena cerámica que funciona perfectamente hasta en coches con parabrisas atérmicos. Así, es capaz de informar de manera muy certera y precisa de radares fijos, móviles, de tramo, semáforos, cámaras de cinturón y todo aquello que pase en la carretera. Además sus alertas son claras, con cambios de color y emisión de destellos a medida que el peligro está próximo.
Los handicaps

El Coyote Max viene con un asistente de voz inteligente para reportar incidencias o dar algunas indicaciones, muy necesario si quieres tener las manos siempre en el volante. Aunque debo decir que sin ayuda y sin mirar la guía no he sido capaz de activarlo y probar su funcionamiento. Sin él utilizar el Coyote como conductor puede resultar un poco peligroso, porque la pantalla no siempre responde a las órdenes táctiles a la primera.
Otra de las pegas del cacharro sería la batería. He estado utilizando el gadget en un viaje que duraba más de 6 horas, pero el Coyote Max apenas me ha aguantado 2 horas y media. Esto puede ser un hándicap importante si haces desplazamientos largos. Siempre tienes la opción de conectarlo al puerto de carga del vehículo, claro, pero esto debería hacerse como ultimísimo recurso, no como norma.
No obstante, uno de los mayores hándicaps del Coyote Max es el desembolso que supone. Adquirir el aparato cuesta 299 euros, a lo que debes sumar si quieres algún accesorio extra. Pero es que a eso hay que añadir la inversión por la suscripción. El pago único, que cubre dos años, te sale por 274 euros. O puedes ir pagando mes a mes por 9,99 o 12,99 euros (sin permanencia). Lo malo es que si no te aflojas el bolsillo el dispositivo no vale para absolutamente nada, quedando como un bonito pisapapeles.

Además, Coyote tiene también una aplicación móvil que hace prácticamente lo mismo que su hardware insignia, aumentando las dudas de quiénes quieran pillarse el avisador. ¿Por qué pagar 300 euros de cacharro si ya puedes usar la tecnología de la marca en tu móvil? Esta también conlleva una suscripción de 7,99 euros o 10,99 euros mensuales y con la segunda hasta podrás tener a Coyote dentro de Apple CarPlay o Android Auto.
Respondiendo a la cuestión anterior, hay que decir que Coyote Max es para lo que es y su pantalla va a mostrarte las indicaciones en la carretera pase lo que pase, no interrumpiéndose por llamadas de teléfono, notificaciones de WhatsApp o emails de spam. Además, viene con una SIM independiente que no depende del devenir de tu teléfono. Si este pierde cobertura, la app de la firma francesa puede dar errores y dejarte vendido.
Conclusión
Si eres un conductor profesional (camionero, taxista, repartidor, etc) y pasas muchas horas en la carretera es muy probable que Coyote Max te resulte un gadget la mar de interesante y útil y que valores su precisión y claridad. Sin embargo, si eres un usuario normal y corriente que no haces muchos viajes por carretera, como es mi caso, te parezca un desembolso algo disparatado.
Personas como tú y como yo podemos apañarnos perfectamente con aplicaciones móviles como Google Maps y Waze, que también incluyen información de radares y se actualizan constantemente con todas las incidencias que van reportando sus millones y millones de usuarios en todo el mundo. Además, son gratis y tienen detrás toda la potencia de tiro del gigante de la gran G.

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Alberto Payo
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