Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

| 13 mayo, 2026 | 0 comentarios

Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

Después de dedicarle unas cuantas horas a Lord of Hatred, podemos decir sin miedo que esta expansión es, probablemente, lo mejor que le ha pasado a Diablo IV desde su lanzamiento.

El ‘Señor del Odio’ regresa pisando fuerte y trae consigo novedades jugables muy interesantes, además de una campaña sobresaliente que iremos desgranando poco a poco. Pero vayamos por partes.

Como ya es tradición en la saga, Diablo IV amplía su historia con un nuevo capítulo. En esta ocasión seguimos la pista de Mefisto y sus planes para controlar y dominar Santuario.

Habitualmente, las campañas de este tipo de juegos funcionan casi como un tutorial, ya que la verdadera experiencia comienza al terminarlas. Sin embargo, aquí ocurre algo distinto.

Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

Los escenarios, la narrativa y las cinemáticas consiguen atraparte desde el primer momento, algo en lo que Blizzard vuelve a demostrar su maestría.

La expansión deja momentos realmente épicos, de esos que solo invitan a aplaudir, apoyándose además en un fan service muy bien medido y en el regreso de personajes que muchos daban ya por olvidados.

Todo ello está acompañado por una banda sonora que, normalmente, suele quedar en un segundo plano en este tipo de juegos.

Sin embargo, en esta ocasión Blizzard se ha superado con creces, haciendo que incluso haya llegado a aplaudir yo solito en mi habitación por vivir semejantes momentos de epicidad.

El endgame definitivo

Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

Y ahora pasemos a la chicha, el endgame. Lo primero es que han cambiado casi todo el quality of life. Ahora poseemos filtros de objetos, para reseñar lo que nos interesa.

Han metido el cubo horádrico, donde podremos crear toda clase de artefactos, desde subir armas y armaduras a calidad legendaria, hasta fabricar runas o palabras (los veteranos de Diablo II sabrán de qué va).

Las mazmorras y los fuertes poseen nuevas mecánicas, que hacen que no se vuelvan tan repetitivas.

Tenemos los planes de guerra, que son incursiones por todo Santuario escogiendo objetivos a nuestra elección, que pueden ir desde hacer mareas infernales a completar mazmorras o incursiones en la infraciudad.

Una vez completamos todo esto, nos darán unas valiosas recompensas eligiendo nuestro modo de juego y qué actividades queremos hacer, de forma que el farmeo y el leveo no se vuelven tareas monótonas.

Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

Y, por último, hay un nuevo árbol de habilidades que cambia todo el metagame, creando nuevas builds destructivas, cambiando elementos y haciendo que las combinaciones de traits sean aún mayores.

Todo esto, unido a los nuevos dijes de conjunto, las actividades inéditas, los niveles adicionales de Tormento y el renovado sistema de item level, consigue que el endgame y la propia esencia de Diablo resulten mucho más atractivos y menos repetitivos. Gracias a ello, las temporadas ganan en duración, rejugabilidad y sensación de progreso constante.

Por mi parte, todavía me queda seguir subiendo el nivel de Paragón, profundizar en todas las posibilidades de la nueva clase —el Brujo— e incluso crear un par de personajes más para comprobar hasta dónde llega la versatilidad de esta expansión.

Un saludo… y nos vemos en Santuario, destruyendo demonios.

Puedes encontrar la expansión Lord of Hatred de Diablo IV en Steam desde 39,99 euros.

Diablo IV: Lord of Hatred, el odio regresa con más fuerza que nunca

Pedro Aranda

Pedro Aranda

Proyeccionista a tiempo parcial, jugador a tiempo completo. A los cuatro años me regalaron una Atari y la cosa no ha parado desde entonces.
Pedro Aranda
Filed in: Juegos
×

Escribe un comentario