Uno de cada cuatro españoles ya guarda sus historiales médicos en el móvil

El smartphone se ha transformado en la principal vía de acceso a Internet para cuatro de cada diez españoles. El 40% de los usuarios en nuestro país asegura que utiliza el teléfono como dispositivo principal para conectarse a la Red, una tendencia que confirma cómo el móvil ha ido desplazando al ordenador en buena parte de las actividades digitales cotidianas.
El dato procede de un estudio global realizado por el centro de investigación de mercados de Kaspersky en marzo de este año, con la participación de 7.200 personas de 18 países, entre ellos España, Colombia, México, Brasil, Francia y Alemania.
Esta dependencia creciente también significa que cada vez más información personal, profesional y sensible acaba concentrada en estos dispositivos. A nivel global, quienes más recurren al smartphone para navegar son los integrantes de la Generación Z. Así el 67% de los jóvenes de entre 18 y 28 años señala a este gadget como su principal vía de acceso a la Red.
En España, los resultados siguen una tendencia similar a la del conjunto de países analizados, aunque existen diferencias relevantes según el tipo de información almacenada. El 63% de los españoles guarda fotografías y vídeos personales en el móvil, una proporción prácticamente idéntica a la media mundial, del 64%. La agenda de contactos también ocupa un lugar destacado: el 57% la conserva en su dispositivo, frente al 55% a escala global.
Los usuarios de nuestro país, sin embargo, parecen ser algo más cautelosos con determinados contenidos especialmente sensibles. El historial de chats está presente en el terminal del 43% de los encuestados en España, frente al 46% de media mundial. La diferencia aumenta en el caso de los documentos de identidad: solo el 34% de los españoles afirma guardar el DNI o el pasaporte en su teléfono, frente al 41% de los usuarios a nivel global.
En cuanto a las credenciales financieras y las contraseñas, las diferencias son menores. Tanto en España como en el conjunto de países estudiados, estos datos aparecen aproximadamente en un tercio de los dispositivos, lo que refleja hasta qué punto un smartphone puede concentrar actualmente información de carácter crítico.
Con la oficina a cuestas
La información almacenada en estos dispositivos ya no pertenece exclusivamente al ámbito personal. El estudio muestra que la frontera entre vida privada y actividad profesional es cada vez más difusa. A nivel global, el 54% de los usuarios reconoce guardar en su móvil información relacionada con el trabajo, como emails corporativos, calendarios o credenciales para acceder a los sistemas de sus empresas.
En España, un 34% de los encuestados almacena correos electrónicos y mensajes relacionados con su actividad laboral. A esta información se suma otro contenido especialmente delicado: el 26% conserva en su terminal historiales médicos y citas.
El smartphone también incorpora nuevas categorías de información vinculadas a los servicios digitales que utilizamos a diario. El 22% de los españoles conserva historiales de conversaciones con herramientas de inteligencia artificial, mientras que un 20% atesora información relacionada con sus cuentas de videojuegos. Se trata de categorías que hace pocos años apenas formaban parte del ecosistema de datos personales que protegíamos en nuestros dispositivos y que ahora adquieren una importancia creciente.
Esta acumulación convierte al teléfono en un objetivo cada vez más atractivo para los ciberdelincuentes. Un dispositivo que reúne fotografías, conversaciones, contactos, credenciales, información laboral, datos médicos y acceso a numerosos servicios puede proporcionar una enorme cantidad de información si cae en las manos equivocadas.
“Hoy en día, nuestros smartphones actúan como asistentes personales que intervienen en todos los aspectos de nuestra vida. La información que les confiamos va mucho más allá de las fotos o los números de teléfono. Por lo tanto, la gran pregunta ya no es qué guardamos, sino cómo lo protegemos”, comenta en un comunicado de prensa Anton Kivva, experto en ciberseguridad de Kaspersky.











