Appmazing: “La magia siempre ha trabajado con los objetos de su tiempo. Hoy ese objeto es el teléfono”

Durante mucho tiempo algunos pensaban que la magia y la tecnología eran como el agua y el aceite y no podían mezclarse. Que meter técnica y código podían ‘matar’ la ilusión y la capacidad de sorpresa que despiertan los trucos. Pero es todo lo contrario. Suman y multiplican. Los teléfonos móviles ya son objeto de los efectos mágicos y, al mismo tiempo, herramientas que forman parte del maletín de los profesionales de este sector.
Carlos Fortuna y Xavi Codina lo saben de buena tinta. Ambos son ilusionistas y llevan dos décadas sacándose de la chistera efectos y herramientas tecnológicas aplicadas a la magia. Juntos han creado Appmazing, una empresa que lejos de desaparecer quiere abrirse paso también hacia el público generalista. Decimos ‘abracadabra, pata de cabra’ y nos adentramos en algunos de sus secretos.
– ¿En qué momento exacto se os encendió la bombilla de que un smartphone podía ser una herramienta de magia? ¿Recordáis cuál fue el primer efecto que imaginasteis?
– Más que un momento concreto, fue el encuentro de dos pasiones que siempre hemos compartido: la magia y la tecnología. Los dos tenemos una larga trayectoria como magos y mi socio, además, es ingeniero y tiene conocimientos de programación. Entender las posibilidades de un teléfono nos hizo ver que llevábamos en el bolsillo una herramienta extraordinaria para crear magia.
Sus sensores, su electrónica y su conexión a Internet permiten plantear efectos que antes resultaban imposibles. Desde el principio nos interesó también su capacidad para acercar la magia a más personas: aprovechar un objeto que todos llevamos encima para reducir la dependencia de accesorios y de técnicas difíciles. De esa búsqueda nació nuestro primer producto, Appmazing Finder.
– Cuando empezasteis, ¿los demás magos os tomaban en serio o pensaban que aquello de hacer magia con móviles era una extravagancia?
– Cuando empezamos, hace unos diez años, encontramos ciertas reticencias. Algunos magos de tradición clásica veían la tecnología como una amenaza a la magia que conocían. También había desconocimiento sobre sus posibilidades y sobre cómo integrarla en una buena presentación.
Pero la magia siempre ha trabajado con los objetos de su tiempo. Antes era natural pedir prestado un pañuelo o un sombrero de copa porque formaban parte de la vida cotidiana. Hoy el objeto que prácticamente todos llevamos encima es un teléfono. Lo usamos a diario y forma parte de nuestra relación con el mundo. Incorporarlo a la magia resulta muy natural. Nuestra experiencia nos ha demostrado que se pueden conservar los principios del arte mágico y ampliar enormemente sus posibilidades con nuevas herramientas.
“Algunos magos de tradición clásica veían la tecnología como una amenaza a la magia que conocían”
– Nos comentabais que la primera app que desarrollasteis fue Appmazing Finder ¿Cuánto tiempo pasó desde la idea inicial hasta que estuvo lista?
Nos inspiramos en el célebre juego del cochecito que hacía Juan Tamariz, uno de los grandes referentes de la historia de la magia: un pequeño coche de juguete pasa sobre unas cartas y se detiene al encontrar la elegida. A partir de esa idea, imaginamos una versión digital en la que el teléfono encuentra la carta.
Eso permitía llevar el efecto siempre preparado, prescindir del accesorio físico y, además, poder realizar otros juegos. Tuvimos una primera versión operativa en pocas semanas, pero pulir el producto hasta alcanzar la calidad y la fiabilidad que buscábamos nos llevó aproximadamente tres años. Fue una gran escuela: una idea puede funcionar muy pronto, pero convertirla en un producto que otros puedan utilizar con confianza exige mucho más trabajo.
– Generalmente ¿vosotros mismos desarrolláis la tecnología o trabajáis con programadores externos?
– Combinamos ambas cosas. Nosotros aportamos la concepción del efecto, el conocimiento de la psicología mágica y la comprensión técnica necesaria para definir cómo debe comportarse el producto. También hemos trabajado con distintos equipos de programación para desarrollar aplicaciones complejas que aprovechan numerosas funciones y sensores de los teléfonos.
La inteligencia artificial está cambiando nuestra capacidad de producir. Nos permite asumir directamente más tareas de desarrollo, probar ideas y avanzar de forma más rápida y económica. Seguimos eligiendo los recursos adecuados para cada proyecto, pero ahora tenemos más autonomía. Eso abre la puerta a ampliar nuestro catálogo y a explorar productos dirigidos a públicos más amplios.
“Para nuestra primera app nos inspiramos en el célebre juego del cochecito que hacía Juan Tamariz.”
– ¿Cuál ha sido el producto que más os ha costado desarrollar?
– HACKED, por su complejidad y por la cantidad de posibilidades que reúne. Es una especie de navaja suiza del mentalismo: permite crear adivinaciones, predicciones, coincidencias, lecturas mentales y efectos psicológicos, y combinar sus funciones con muchas otras ideas.
Una herramienta así exige cuidar tanto lo que puede hacer como la forma en que el usuario accede a esas posibilidades. Tiene numerosos modos de uso y seguimos añadiendo funciones y mejorándola. Su desarrollo nos ha dado una experiencia muy valiosa para diseñar productos versátiles y convertir tecnología compleja en herramientas que un mago pueda utilizar durante una actuación.

– ¿Habéis tenido alguna idea que fuese técnicamente posible pero que descartaseis porque mataba la magia?
– No hemos descartado una idea por considerar que tuviera demasiado poder. Para nosotros, la cuestión es saber controlar ese potencial y darle una forma que produzca una buena experiencia mágica. Una tecnología extraordinaria necesita una presentación adecuada para convertirse en un efecto convincente.
Nuestra formación está muy vinculada a la tradición mágica española, que presta mucha atención a la psicología del espectador. Ese bagaje nos ayuda a decidir qué debe percibir el público y cómo construir el asombro. Es también una de nuestras aportaciones al desarrollo de productos: sabemos cómo utilizar las posibilidades técnicas para que la experiencia tenga sentido desde el punto de vista de la magia.
“La magia siempre ha trabajado con los objetos de su tiempo. Hoy el objeto que prácticamente todos llevamos encima es un teléfono”
– ¿Qué características tiene que tener un buen truco para que decidáis convertirlo en una app?
– Lo primero es que tenga un impacto mágico fuerte. Buscamos experiencias que sorprendan de verdad y que el espectador recuerde. También queremos que pueda realizarse en situaciones muy diferentes, con pocas exigencias de preparación y, siempre que sea posible, repetirse sin tener que reiniciar o preparar nada entre actuaciones.
Otra prioridad es que esté disponible en cualquier momento: basta con llevar el teléfono. Además, solemos desarrollar herramientas con múltiples posibilidades, que permitan al usuario crecer y descubrir nuevos usos a medida que adquiere experiencia.
Por último, cada producto debe aportar creatividad y una ventaja real respecto a las alternativas del mercado. Estos criterios también orientan nuestro salto al gran público: un efecto potente, fácil de utilizar y disponible cuando alguien quiere compartir un momento de magia.
– Finder, Infinity, X-Vision y HACKED utilizan el móvil de maneras muy diferentes. ¿Ha cambiado vuestra forma de diseñar efectos desde aquella primera generación hasta HACKED?
– Sí, muchísimo. La experiencia nos ha dado un criterio más afinado para identificar qué ideas merecen convertirse en productos y cómo desarrollarlas con eficiencia. Hoy podemos alcanzar un nivel de calidad que antes nos habría exigido mucho más tiempo.
También hemos aprendido a diseñar desde el principio pensando en la estabilidad, la facilidad de uso y la prevención de errores. Queremos que el cliente entienda la herramienta y pueda utilizarla con comodidad y confianza. Esa evolución es especialmente relevante para llegar al gran consumo, donde el producto tiene que resultar accesible también para alguien sin experiencia previa en magia.
“Para que decidamos convertir un buen truco en una app la condición es que tenga un impacto mágico fuerte”
– ¿Hay algún producto que los clientes hayan utilizado de una manera que vosotros no habíais previsto originalmente?
– Sí, y es una de las cosas que más nos gusta. Algunos usuarios han creado auténticas obras de arte combinando nuestras aplicaciones y aprovechando funciones avanzadas de HACKED de formas que no habíamos imaginado.
Por ejemplo, recuerdo un mago, que es padre, que utilizó Finder, no para encontrar una carta, sino para que su hijo encontrase su regalo de cumpleaños. Otros incorporan nuestras aplicaciones a efectos que ya realizan para potenciarlos.
Y eso es precisamente lo que buscamos con nuestras aplicaciones: ofrecer, por un lado, una plataforma flexible para que cada mago pueda desarrollar sus propias ideas y crear efectos únicos; y por otro, rutinas completas diseñadas por nosotros, listas para utilizar tal cual.
– HACKED lleva el concepto bastante lejos: el espectador utiliza su propio teléfono, hace búsquedas y el mago puede convertir Internet en parte del efecto. ¿Podéis explicarnos más detalladamente en qué consiste y qué posibilidades ofrece?
– H?CKED es una herramienta multifunción que permite realizar adivinaciones, predicciones, coincidencias y efectos mentales y psicológicos a través del teléfono del propio espectador. Ese detalle tiene mucha fuerza: la experiencia sucede en un objeto que la persona conoce, utiliza y considera suyo.
Sus posibilidades abarcan un campo muy amplio del mentalismo y la tecnología. Podemos trabajar con información y experiencias digitales para construir efectos muy distintos entre sí. No podemos explicar los mecanismos, porque revelaríamos el secreto, que forma parte de nuestro oficio proteger. Lo que sí podemos decir es que su versatilidad permite a cada mago encontrar formas de integrarla en su propio estilo.
“Hacked hace adivinaciones y efectos a través del teléfono del propio espectador. Ese detalle tiene mucha fuerza”
– ¿Podéis contarnos con más detalle cómo estáis explorando la IA y aprovechando esta tecnología para crear nuevos trucos o apps mágicas?
– Sí. La inteligencia artificial está siendo un cambio muy importante para nosotros en tres ámbitos. La utilizamos como ayudante creativo para explorar ideas y desarrollar nuevos efectos; la incorporamos a los sistemas de algunas aplicaciones para ampliar sus posibilidades; y la aprovechamos como herramienta de desarrollo para producir con mayor rapidez y menor coste.
La combinación es muy potente porque nos permite experimentar más y acortar el camino entre una idea y un producto. Nuestro conocimiento mágico sigue guiando la experiencia que queremos crear. Vemos en la IA una oportunidad para desarrollar tanto herramientas avanzadas para magos como propuestas más sencillas y accesibles para el gran público.
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– Habladnos de Thumb Controller. ¿De dónde salió la idea y qué problema concreto queríais solucionar?
– Nació al detectar una necesidad muy concreta en la magia con móviles: disponer de una forma discreta de controlar determinadas funciones del teléfono durante una actuación. Esa interacción tenía que integrarse con naturalidad en lo que estaba haciendo el mago.
Exploramos la comunicación mediante Bluetooth y desarrollamos una especie de mando a distancia universal para la magia con teléfonos. Thumb Controller responde a esa necesidad con un dispositivo diseñado específicamente para el uso mágico.
Es un ejemplo de cómo trabajamos: identificamos un problema real a partir de nuestra experiencia como artistas y desarrollamos la tecnología para resolverlo. También muestra que nuestra capacidad de creación abarca tanto aplicaciones como hardware.
“Vemos en la IA una oportunidad para desarrollar tanto herramientas avanzadas para magos como propuestas más sencillas y accesibles para el gran público”
– ¿Por qué no utilizar simplemente un Apple Watch, unos AirPods u otro dispositivo comercial para hacer lo mismo? ¿Qué tiene que tener un dispositivo específicamente diseñado para magia?
– Porque las necesidades de una actuación son muy específicas. Un dispositivo comercial está pensado para sus usos cotidianos, mientras que nosotros diseñamos alrededor de la discreción, la comodidad, el control y la seguridad que necesita el mago. Por ejemplo, llevar un auricular puede resultar natural en algunas situaciones informales, pero extraño en una actuación formal.
Un dispositivo para magia debe poder manejarse de forma secreta, sin movimientos que distraigan al público o hagan evidente la interacción. Su diseño y sus funciones tienen que responder a esa situación de uso. La experiencia en el escenario nos permite entender esos detalles y convertirlos en decisiones de producto.
– ¿Cuántos usuarios tienen actualmente vuestras aplicaciones?
– Tenemos aproximadamente 7.000 usuarios registrados en nuestra plataforma de gestión de códigos. Hay que interpretar esa cifra dentro de un mercado muy especializado: desarrollamos productos para magos aficionados y profesionales, con precios que parten de unos 40 euros.
Para nosotros, esta comunidad es una base importante. Nos ha permitido conocer cómo se utilizan los productos y aprender de personas con estilos y necesidades diferentes. Ahora queremos aprovechar ese recorrido para llegar a quienes todavía no consumen magia. El siguiente paso consiste en adaptar nuestra experiencia a productos capaces de conectar con un público mucho más amplio.
– ¿Cuál es vuestro modelo de negocio?
Hasta ahora nos hemos centrado en diseñar y comercializar aplicaciones para magos aficionados y profesionales. Ese mercado especializado nos ha permitido desarrollar productos exigentes, construir una comunidad y adquirir experiencia en magia tecnológica. A corto y medio plazo seguiremos trabajando para esos usuarios.
La siguiente etapa, prevista en nuestra estrategia, es llevar esa capacidad al gran consumo mediante aplicaciones de entretenimiento, cajas de magia y productos que puedan distribuirse en jugueterías. Queremos que personas sin experiencia previa puedan realizar efectos sorprendentes con una curva de aprendizaje mucho más sencilla.
El componente digital permite replicar las aplicaciones con un coste adicional muy bajo y facilita su distribución. Combinado con hardware o productos físicos, ofrece posibilidades interesantes para crear nuevas propuestas comerciales. Vemos una oportunidad clara de colaboración con empresas que conozcan el mercado de juguetes y entretenimiento y quieran incorporar nuestra experiencia en magia y tecnología.
“A medio plazo queremos consolidar Appmazing como una marca de referencia mundial en magia tecnológica”
– ¿Habéis recibido interés de empresas tecnológicas, fabricantes de smartphones o compañías del sector del entretenimiento?
– Hasta ahora, las propuestas y colaboraciones se han concentrado principalmente en el sector mágico: fabricantes de productos, desarrolladores de aplicaciones, medios especializados, revistas e influencers. Ese contacto nos ha ayudado a dar a conocer nuestras herramientas dentro de su mercado inicial.
Todavía no hemos dado el salto a una colaboración con otras empresas tecnológicas.

– ¿Cuál es el truco de Appmazing que más os gusta hacer personalmente?
Tenemos varios favoritos y cada uno depende de la situación en la que estemos actuando: escenario, magia de cerca, magia de cóctel…
Por poner un ejemplo, un efecto que me gusta bastante es el siguiente: le muestro al espectador el tatuaje de un código QR que tengo en el brazo. Le pido que piense en cualquier personaje famoso y, cuando él mismo escanea el código QR, descubre que es una foto del personaje pensado.
Es un efecto rápido, potente y muy diferente a lo que se suele esperar de un mago.
– ¿Qué podemos esperar de Appmazing a medio plazo? ¿Dónde queréis que esté la empresa en cinco años?
– A corto plazo estamos empezando a lanzar nuevos productos, tanto aplicaciones como hardware. A medio plazo queremos consolidar Appmazing como una marca de referencia mundial en magia tecnológica, aumentando su reconocimiento y manteniendo el nivel de exigencia con el que desarrollamos nuestras herramientas.
En el horizonte de cinco años queremos que esa experiencia se traduzca también en una presencia en el gran consumo: jugueterías, cajas de magia y aplicaciones de entretenimiento accesibles para personas sin formación mágica. Nos interesa construir esa etapa junto a socios que aporten capacidad industrial, comercial o inversión para acelerar el crecimiento.
Nuestra ambición es transformar la manera de disfrutar del entretenimiento mágico. Queremos seguir desarrollando herramientas innovadoras y avanzadas para magos profesionales, manteniendo nuestra apuesta por un sector especializado y exigente, pero al mismo tiempo explorar nuevas formas de llevar la magia y la tecnología al gran público. Nuestro objetivo es crecer en ambas direcciones, aprovechando nuestra experiencia para crear nuevas propuestas de entretenimiento dirigidas a públicos cada vez más amplios.
– ¿Cuál es la app mágica que todavía no existe y que os gustaría poder vender?
– Tenemos varias ideas en desarrollo y algunos productos que verán la luz próximamente, aunque preferimos reservarnos los detalles para no dar demasiadas pistas a la competencia. Lo que sí podemos adelantar es que estamos trabajando en propuestas que creemos que pueden ampliar significativamente las posibilidades actuales de la magia.
Seguimos explorando nuevas formas de combinar magia y tecnología, y lo más emocionante es que sentimos que todavía queda muchísimo por descubrir. En muchos sentidos, esto no ha hecho más que empezar.
Alberto Payo
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