Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

| 14 abril, 2026 | 0 comentarios

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

Si al Fernando de hace unos años le dijeran que iba a estar trasteando con un robot con 28 servomotores, 84 chips, control por voz y lucecitas se habría vuelto loco. Y mira, estamos en 2026, y es verdad que han pasado muchas cosas, que vivimos en la era de la IA y que llevamos viendo robots avanzados ya bastante pero.. claro, de ahí a tenerlo en tu cara, moviéndose, meneando el cuerpo, convirtiéndose y manteniendo el equilibrio pues… hay un trecho.

Ahora es realidad, ahora puedes jugar con un robot avanzado en tu casa y enseñarlo a tus colegas y fardar de tenerlo (y también de tener el dinero para poder comprarlo). Ahora puedes soltar aquel Transformer de juguete con alguna pieza móvil y al que tú le ponías los ruidos de mover los brazos o pisar o disparar y pasar a jugar con la réplica más fiel que cualquier niño de los 80 podría imaginar.

Bienvenidos al futuro que soñábamos hace no tanto.

Unboxing: comienza lo bueno

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

Son listos estos de Robosen.

Una caja de cartón con logos de Robosen llegó a mi casa. Con cuidado la abrí. Fuera, quiero ver lo que hay dentro. La caja de cartón del robot ya estaba ante mi. Está muy guapa, buen diseño, buenos acabados pero fuera. Quiero ver lo que hay dentro. De repente una caja de ‘corchopán’ gris, robusta, bien acabada, con el logo de los Decepticons modelado. Un asa de plástico y dos seguros como los que tienen los maletines. Quiero abrirlos ya, déjate de rollos, quiero ver lo que hay dentro.

Por fin, el Soundwave (en modo radio) está encajado en ese embalaje que sirve a la vez de protección de un caro juguete como de caja de coleccionismo. Todo bien recortado, diseñado y pensado para almacenar al robot y sus accesorios pero con estilo y categoría. El corchopán llevado a su máximo esplendor.

Aparte del Soundwave, tenemos su cañón de impacto o sonoro, una caja con el cargador, un par de libros de instrucciones y acciones rápidas y un detallazo de coleccionismo -que no sirve para nada más que para lo que es-: una moneda de metal con el logo de Soundwave y los Decepticon en sus caras, metido en una cajita bien diseñada.

Vamos, lo que es un puñal directo al corazón de los niños de los 70 u 80 con trabajo y algo de dinero.

Diseño y materiales: casi sacado de la pantalla

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

El primer impacto es brutal, directamente.

Después de haber trasteado con los accesorios y demás, viene el momento de sacarlo de su sitio. ¡Qué sensación, tú!. Pesa. Sus materiales -a pesar de ser plástico- tienen un acabado y un color muy bien resueltos para que parezca que sale de la pantalla y está en tu mesa. Pero a la vez que piensas eso y mientras lo sacas con cuidado de ahí, te das cuenta de que los servos están en modo ‘reposo’ y eso viene a ser que no están bloqueados y que están ‘fofos’. Y qué momento más chulo. Porque es la primera vez que sientes que eso no va a ser un simple juguete, sino que es un artículo de robótica avanzado. Su sonido y su rigidez lo demuestran.

Ahora bien, siendo justos, hay algunos elementos o detalles que denotan que no es el modelo más refinado de la marca (ya he probado el Megatron del que habrá artículo). No es nada grave, pero si te fijas están ahí.

Lo sacas procurando que no pierda la forma de radio y lo colocas en la mesa. Os reconozco que me quedé un rato mirándolo sin más. Luego a buscar el botón de encendido que está detrás y que comience la fiesta de los sentidos.

La magia: el robot del robot

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

La primera vez que se convierte es para vernos la cara a todos. Qué cosa más impactante, de verdad, no exagero. No es solo que se mueva, es cómo lo hace: con suavidad, con precisión y con… equilibrio. A mi lo que más me sorprende es el equilibrio, lo que han logrado que haga una y otra vez sólo con transformarse ya para mí justifica -casi- todo. Es espectacular y te aseguro que es como se ve en los vídeos, solo que en persona es más sorprendente.

A partir de aquí, llegó el momento en el que pasé de “estar probando un cacharro” a “estoy jugando con Soundwave”. Y sí, suena exagerado, pero es que hay algo en esa combinación de servos, sonidos y animaciones que te mete de lleno en la fantasía.

Con el librito que tienes en la caja, puedes empezar a activar los comandos por voz para que ejecute movimientos predeterminados. Todos molan mucho y todos son muy efectistas: luchas, presentaciones, cosas graciosas, cumpleaños.. un buen rato te pegas mirando atontado el realismo con el que todo sucede porque, claro, es un robot haciendo de robot. Es que nada podría ser más apropiado. Qué listos estos de Robosen.

Además, no hablamos de cuatro frases sueltas: Soundwave viene con más de 200 líneas de voz del actor original y más de 50 comandos de voz, lo que le da bastante vida… al menos sobre el papel.

Controlar el robot: la ilusión… y la frustración

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Pero ojo: está todo en riguroso inglés. Así que es posible que haya una pequeña ‘desilusión’ porque quizás no es el Soundwave que conoces. Pero bueno, yo qué sé, nada es perfecto. Lo que sí va a tener que ser casi perfecto es tu conocimiento de la lengua de Shakespeare, porque a no ser que seas un perfecto angloparlante vas a tardar en cogerle el punto a la pronunciación de los comandos y te vas a ver más de una vez repitiendo “hey Soundwave” sin recibir respuesta. Así que aprende bien cómo se pronuncia antes de enseñarlo a tus colegas.

Por ‘suerte’ el robot tiene otra forma de ser usado, vía app.

El tema de la aplicación móvil es complejo. Para empezar, Robosen ha decidido lanzar una app para cada uno de sus modelos, algo que por un lado está bien pero que tiene su peaje en tiempos de desarrollo. Por otro lado, este robot aún no está en el mercado. Sólo se puede encargar y esa será la razón por la que su app aún está en ‘pañales’.

PERO tengo que hablar de mi experiencia real: las primeras semanas con este Soundwave fueron sin aplicación. Nada, no existía (al menos en Android o en España). En algunas semanas apareció por fin la app para el SO de Google. La interfaz es sencilla, sin muchas interferencias, que va a lo que va y muy similar al resto de la marca. Tiene música de fondo y da la información que tiene que dar. Se conecta muy rápido al robot y, repito, hace lo que tiene que hacer con un diseño bastante sencillo e intuitivo.

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

Cuenta con varios apartados básicos: el control para convertirlo de radio en robot junto al de manejar sus movimientos cual radiocontrol; el apartado de movimientos predefinidos que mezclan movimiento y voz y los apartados para programarlo. Para quitarme este último rápido: dispone de varias formas de programar movimientos personalizados con líneas de voz. Incluye desde un modo muy básico hasta modos más avanzados, programación por bloques, etc, y estoy seguro que les van a encantar a los más frikis. También va a tener su propio centro compartido de descarga de movimientos de otros usuarios, aunque yo no he podido probarlo.

Con respecto al apartado de movimientos predefinidos, en Android no se encuentran, de momento. Sí que he podido acceder al control del robot y convertirlo, moverlo o usarlo como altavoz e incluso programar sus movimientos, pero no están las acciones predeterminadas. PENDIENTE PROBAR CON IOS.

Obviamente, entiendo que para la fecha de lanzamiento estará todo disponible. Pero claro, no os puedo hablar de todas sus funciones.

Una cosa más

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

Porque claro, no puedes ser Soundwave sin ser… una radio. Y lo es, porque está su modo radio, que no es solo estético (lo que sí es estético es el hueco para meter casetes que se abre. Mola). Funciona como altavoz Bluetooth e incluso permite grabar audio, lo cual sobre el papel suena bien… pero en la práctica no hay mucho que rascar.

El altavoz es flojo, directamente. Para escuchar los comandos del robot y los sonidos pues bueno, es pasable, pero suena a radio de baja calidad. Por mucho Bluetooth que tenga, no vas a querer ponerte ahí a escuchar a SFDK ni nada que se le parezca. Es un extra curioso, pero no es una función que vaya a justificar nada. De hecho tiene botones físicos en el pecho que puedes usar.

Es un producto que va saltando entre el “esto es increíble” y el “vale, hasta aquí”, pero aun así, la balanza suele caer del lado bueno.

Conclusiones

Robosen Soundwave G1 Flagship: ¡a jugar con los robots!

En definitiva, estamos ante un objeto de colección que cuesta mucho dinero, un objeto de deseo del público adulto que creció con Transformers o que lo ha visto ya en su época cinematográfica y le flipa. Un juguete la menor parte del tiempo y un objeto de colección el resto.

Probablemente quedará expuesto en tu estantería, junto con otro montón de cosas nacidas de una sobreexplotación de algunas generaciones que han crecido viendo como algunos de sus sueños se hacían realidad.

Y es que este es un sueño hecho realidad, un maldito Transformer funcional en tu casa, para enseñarlo a tus amigos y disfrutar de esos momentos wow o esas risas haciendo que baile la Macarena. ¿Vale la pena el dinero que cuesta? Pues mira, no seré yo quien responda a eso siendo un AFOL (fan coleccionista de LEGO). Si te gusta y tienes la pasta, lo vas a gozar porque vas a volver a sentirte un chiquillo y vas a rescatar una parte de ti que quizás tenías olvidada: la de jugar con algo físico y compartirlo con otros.

El Robosen Soundwave G1 Flagship tiene previsto su lanzamiento el 30 de junio de 2026 y, en la web oficial, puedes hacer pre-order por algo más de 1600 euros.

Acabo de hacer la review de un robot. Qué tiempo para estar vivo.

Fernando Nieto

Fernando Nieto

Emeritense formado como locutor y actor. Apasionado de la tecnología desde que me apasioné. Productor audiovisual y gran conocedor de la ignorancia.
Fernando Nieto

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