La IA ya acapara el 61% de la inversión global en startups

La inteligencia artificial deja de ser una tendencia para convertirse en el objetivo preferente del capital riesgo. O al menos así lo asegura el último informe publicado por South Summit y PwC y titulado “El Impacto real de la Inteligencia Artificial en el ecosistema emprendedor”.
El documento arroja que la inversión global en startups alcanzó los 441.000 millones de dólares durante el año pasado, lo que supone un incremento del 26% respecto al ejercicio anterior. Este crecimiento se produce en un contexto complejo, marcado por la prudencia inversora y los tipos de interés elevados mantenidos por la Reserva Federal.
Por otro lado, la IA ya acapara el 61% de esta financiación en empresas emergentes. Hay que tener en cuenta que en 2022, con el impulso de ChatGPT, esta tecnología atrajo el 30% del capital riesgo global, por lo que el incremento habría sido significativo.
No hay quinto malo
El ecosistema español muestra signos de madurez y resiliencia. Nuestro país se ha posicionado como el quinto hub de IA en Europa por captación de fondos desde 2020, solo por detrás de gigantes como Reino Unido, Francia, Alemania y Suiza.
En el último lustro el ecosistema patrio ha reunido 392 startups vinculadas a la IA y ha captado 1.600 millones de euros de inversión acumulada. Además, las compañías que integran inteligencia artificial alcanzan valoraciones un 38% superiores a las de empresas tradicionales.
Aunque el volumen total de inversión en España registró un ligero descenso del 3% en 2025 (situándose en 3.108 millones de euros), el número de operaciones creció un 11%. Esto indica un mercado muy activo en etapas tempranas, aunque con rondas de importes más moderados.
Un dato positivo para el ecosistema local es la calidad de sus transacciones. Así la inversión media por ronda en España alcanzó los 7,7 millones de dólares, una de las métricas más sólidas de Europa durante 2025.
Aún hay huecos por cubrir
A pesar del entusiasmo inversor y de que el 88% de las empresas afirma utilizar IA en alguna función, únicamente el 22% de los empleaos la usa activamente en sus tareas diarias. Áreas como las finanzas, la informática o la ingeniería aún están lejos de alcanzar su potencial teórico de automatización y eficiencia.
Sin embargo, el arranque de 2026 confirma que la tendencia no es una burbuja pasajera. El primer trimestre del año ha registrado récords en megarrondas impulsadas por gigantes de la inteligencia artificial generativa como OpenAI, Anthropic o Waymo.
En Europa, la inversión en IA se está especializando en sectores estratégicos como la salud y la defensa, que concentran gran parte del capital acumulado. Entre 2020 y 2025 el continente ha acumulado más de 21.000 millones de euros de capital riesgo en esta tecnología.
Por su parte, el Gobierno de España ya destina más de 1.500 millones de euros del Plan de Recuperación a la Estrategia Nacional de IA, buscando fomentar la soberanía tecnológica y el uso de esta herramienta tanto en la administración pública como en el tejido empresarial.











