Los robots empáticos ya están aquí

| 23 marzo, 2026 | 0 comentarios

Los robots empáticos ya están aquí

Más de 8.000 profesionales y 250 expertos han convertido Sevilla en el principal punto de encuentro del ecosistema tecnológico del sur de Europa durante la primera edición de CTx Tech Experience. Uno de los grandes focos de atención del evento ha sido la robótica, con especial protagonismo de los robots humanoides de Synergy Tech Robotics.

Esta compañía actúa como integrador combinando hardware avanzado, principalmente de fabricantes como la china Unitree Robotics, con software propio, inteligencia artificial y sistemas de control para convertir robots en soluciones útiles en entornos reales.

Su CEO, Darío Samaniego, acompañado en el escenario del modelo humanoide Unitree G1, ha ofrecido una intervención en la que ha dibujado un futuro inmediato en el que estas máquinas no solo serán eficientes, sino también capaces de interactuar con humanos desde una dimensión más emocional.

Samaniego ha adelantado que los próximos desarrollos de la compañía incorporarán inteligencia artificial orientada a la empatía. El futuro pasa por incorporar estos robots en entornos como residencias de mayores, hospitales o centros especializados.

“Estamos trabajando para que puedan ayudar en el cuidado de ancianos o personas con autismo, facilitando la comunicación y ayudándoles a salir de su entorno interior”, ha explicado. Según el directivo, estas máquinas tendrán una ventaja clave frente a los humanos: “no se cansan, no se frustran y tienen una paciencia prácticamente infinita”.

En un contexto de escasez de personal en residencias y centros sanitarios, los robots podrían asumir tareas como la monitorización de constantes vitales o la detección de anomalías, alertando automáticamente a profesionales médicos.

No obstante, Samaniego ha querido dejar claro que no se trata de sustituir a las personas: “No reemplazamos a los humanos, ofrecemos dispositivos que complementan su trabajo”, ha insistido.

Robots con cuerpo y conciencia física

Uno de los puntos clave de su intervención ha sido su diferenciación entre integrar IA en un sistema y desarrollar un robot funcional. “No basta con ponerle un ChatGPT”, ha afirmado. “El robot debe ser consciente de que tiene un cuerpo, que debe moverse, interactuar con objetos y ejecutar tareas físicas”. En este sentido, la compañía trabaja en sistemas que combinan inteligencia cognitiva y capacidades motrices.

Además del ámbito asistencial, Synergy Tech Robotics está enfocando parte de su desarrollo en la industria. Su modelo H2, con una altura de 1,80 metros y capacidad de carga de hasta 15 kg, está diseñado para entornos industriales donde existe una alta demanda de automatización.

Samaniego ha hecho un llamamiento directo a los empresarios: “Buscad aquellas tareas que nadie quiere hacer, los trabajos peligrosos que queremos evitar. Si aplicamos la robótica ahí, la revolución será rápida y correcta”

Entre los casos de uso mencionados destacan entornos de alto riesgo como centrales nucleares, industrias químicas o instalaciones científicas como el futuro acelerador de partículas de Granada, donde estos robots pueden operar en condiciones de radiación peligrosas para los humanos.

También ha destacado el uso de robots como ‘avatares físicos’, capaces de ser controlados remotamente para realizar tareas de manipulación a distancia, una línea de investigación en la que ya colaboran con universidades como la UPV.

Tan comunes como comprar un coche

El CEO de Synergy ha destacado que el avance reciente de la robótica ha sido posible gracias a dos factores clave: la capacidad de computación —con empresas como Nvidia resolviendo limitaciones históricas— y la mejora en las baterías.

Actualmente, los robots de la compañía cuentan con unas 4 horas de autonomía, una cifra que seguirá aumentando en los próximos años.

En el plano ético, Samaniego ha reconocido que aún existe un debate abierto, especialmente en Europa, donde las directrices son todavía incipientes. En su opinión, la regulación debería surgir del consenso social: “Prefiero que la legislación llegue después de que la sociedad haya podido opinar”, ha defendido.

También ha sido tajante respecto al uso militar: “Los robots con armas son un mito en nuestro caso. No participamos ni participaremos en programas con fines agresivos. Si se utilizan, debe ser para tareas como la desactivación de explosivos”.

En cuanto al precio, Samaniego reconoció que actualmente estos sistemas tienen un coste elevado, que puede situarse entre los 100.000 y 120.000 euros. Sin embargo, ya existen versiones más accesibles, con modelos programables en torno a los 15.000 euros.

A más largo plazo, el CEO cree que estos dispositivos serán tan comunes como un vehículo, con modelos de adquisición flexibles, que estarán «al alcance de todos».

De hecho, la democratización de la robótica ya ha comenzado, con desde robots educativos por unos 3.000 euros disponibles en retail, hasta robots cuadrúpedos utilizados en el campo para la recogida de datos agrícolas.

Alberto Payo

Alberto Payo

Periodista especializado en tecnología y cultura. Co-fundador y responsable editorial de Applicantes. Colaborador de Forbes, SINC, Escudo Digital y laBerrea89. Amante de la fotografía, el cine, los comics, los viajes y el buen humor.
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