Crimson Desert es tan grande que abruma

| 22 abril, 2026 | 0 comentarios

Crimson Desert es tan grande que abruma

Desde su lanzamiento me ha llevado semanas ir recopilando fotos, escenas, gameplays, detalles y siento que esto no se acaba. Hace ya un mes de la salida de Crimson Desert, lo nuevo de Pearl Abyss y me ha costado cielo y tierra escribir esta reseña por dos motivos fundamentales.

El primero, y que detallaremos más adelante, es que el título es INMENSO. Está repleto de detalles, tanto en lo grande como en lo pequeño.

Y el segundo es que cada semana, había un parche ENORME que te cambiaba medio juego, por lo que mucho de lo que ya llevaba escrito valía poco o nada.

Ahora que esta gente ha decidido quedarse quieta (al menos por ahora) y han sacado roadmap de lo que viene, procedo a contaros un poquito de qué va esto.

Lo primero -para poner en contexto-, esto iba a ser un MMORPG, es decir, una especie de secuela del anterior juego, Black Desert, pero a última hora cambiaron de rumbo y decidieron hacerlo single player, pero dejando prácticamente todo el contenido ya hecho. Es por esto que para acabar solamente la historia principal, sin dar muchos rodeos, necesitas entre 80 y 100h. Sí, una barbaridad.

Ahora que ya sabemos esto, vamos al grano. Para que te hagas una idea, una sola persona, de momento, ha conseguido platinear Crimson Desert y le ha llevado más de 300 horas.

Un tutorial que no acaba nunca

Crimson Desert es tan grande que abruma

Una vez que cruzas el tutorial, el juego te abruma. Es un mapa kilométrico, con decenas de cosas por hacer. Cuando te sueltan, la sensación es la misma que cuando entras por primera vez al mapa de Elden Ring, un vasto mundo donde cada casa, cada NPC, cada montaña es accesible, y todo esto en un mapa que, además, apenas contiene puntos de carga, por lo que lo hace aún más inmersivo.

Esto bien llevado es la leche pero, para mi, ha resultado francamente abrumador. ¿Por qué? Te lo explico: Elden Ring, por poner un ejemplo directo, o Code Vein II (cuya review tenéis por aquí también) fueron concebidos desde el principio como juegos para un solo jugador, por lo que las mecánicas, tutoriales y todo estaba adaptado para ello. El problema es que este no.

Crimson Desert es un MMO. Hasta llegar al endgame, el juego funciona prácticamente como un largo tutorial, algo que uno puede asumir sin problema. De hecho, en propuestas como Diablo, la campaña principal ya cumple ese papel introductorio y es al terminarla cuando empieza el verdadero desafío.

Pero en este estilo de juego -y más siendo coreano- el tutorial dura entre 8 y 10 horas sin exagerar. Desde que acabas la primera cinemática hasta que más o menos te dejan a tu rollo, todo es un compendio de aprender decenas de mecánicas con combinaciones en el mando, hacer misiones de recadero y conocer a un sinfín de NPCs que te proponen algún tipo de servicio (herrero, alimentos, alquimia, etc).

Crimson Desert es tan grande que abruma

Así que esta es la primera y mayor barrera que tiene el título: El comienzo. Imagina querer decirle a un colega que el juego es la leche (porque lo es) pero que tiene que superar las primeras horas (o el primer fin de semana de juego entero) para que la cosa se ponga interesante.

Sin embargo, una vez pasada esa barrera, la cosa cambia. Y empieza tu libre albedrío. Arranca la exploración sin límites y comienza esa parte de MMO tan maravillosa y bonita que consiste en descubrir todo lo que el mundo te puede ofrecer. Desde las típicas misiones de recadero (donde tienes que pescar cuatro peces) hasta las de liberar un fuerte lleno de enemigos con un boss final que, una vez descubres su mecánica oculta, se vuelve un paseo.

Pero la cosa no acaba ahí. Puedes descubrir puzzles, cavernas detrás de acantilados, cofres ocultos que poseen ese arma que te facilita tu viaje o simplemente recorrer el mundo a caballo cambiando de biomas y ver que, en realidad, está vivo. Puedes asistir a cómo los NPCs interactúan entre sí, ver que tienen rutinas preprogramadas y contemplar un sinfín de pequeños detalles que extenderán la cosa hasta las 500 horas y las que tú quieras echarle.

Porque la exploración de Pywel te invita a perderte entre misión y misión… y todo esto lo digo aún ni habiendo llegado al 50% de lo que me ofrece el juego.

Skills no tan soft

Crimson Desert es tan grande que abruma

Por último, quiero hacer hincapié en el combate. Crimson Desert posee una infinidad de combos y mecánicas que harán que la elección, tanto de armas como de habilidades o llaves, hagan que todo se sienta cómodo y fluido una vez aprendes los controles y combos.

A diferencia de otros juegos, aquí las habilidades no se compran, se adquieren mediante dos formas. Con artefactos, los cuales encontrarás repartidos por el mapa y una vez completada su pequeña misión, podrás asignar puntos a las mismas; o mediante el aprendizaje visual, ya sea de enemigos, jefes o NPCs que estén practicando en un campo de entrenamiento, por lo que la exploración se hace aún más importante.

No quiero hacer hincapié en mucho más, ya que los spoilers son tremendos y detrás de cada puerta puede ocultarse el inicio de una misión épica que hará que eches entre 1 y 2 horas para completarla.

Es cierto que el juego arrastra algunas carencias que el estudio ha ido corrigiendo con una avalancha de parches, y también que su enorme volumen de contenido puede resultar abrumador. Pero si se disfruta sin prisas, con calma, es de esos títulos capaces de acompañarte durante un año entero sin agotarse.

Crimson Desert es tan grande que abruma

Pedro Aranda

Pedro Aranda

Proyeccionista a tiempo parcial, jugador a tiempo completo. A los cuatro años me regalaron una Atari y la cosa no ha parado desde entonces.
Pedro Aranda
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