La historia de Shoulderpod, el fabricante de accesorios que ha revolucionado la grabación de vídeo móvil

| 29 octubre, 2018 | 0 comentarios

La historia de Shoulderpod, el fabricante de accesorios que ha revolucionado la grabación de vídeo móvil

Para grabar vídeo móvil de calidad profesional un aspecto clave son los accesorios o gadgets que se utilizan como complemento al smartphone. En este sentido, existe una empresa española que hace unos años supo ver el potencial de este mercado y pronosticó que en no mucho tiempo grabar con el móvil sería algo más que un hobby.

El nombre de la compañía es Shoulderpod. Su cofundador, Enrique Frisancho, ha relatado en el I Congreso Online de Vídeo con Móviles, cómo arrancaron y cómo se las apañan en este negocio que hoy en día se ha vuelto tan competitivo.

Shoulderpod nació en 2014 y en 2015, aprovechando la celebración del Mobile World Congress de Barcelona, lanzaron su primer producto con la visión de que “los teléfonos móviles tenían una cámara que empezaba a ser interesante”. Los fundadores de la startup creían que “los profesionales en el futuro usarían los teléfonos para generar contenidos a nivel profesional y, efectivamente, acertamos de alguna manera”, explica el emprendedor.  Así Shoulderpod se concibió como “una marca de accesorios para sujetar el teléfono móvil y poder generar contenidos de una forma lo más profesional posible”.

¿Cómo vislumbraron la oportunidad de negocio? Frisancho reconoce que cuando salió el iPhone 4 se dieron cuenta de que su cámara ya comenzaba a tener un cierto interés. Pensaron que podía ser el primer terminal con la suficiente calidad como para poder generar contenidos. Además, él en particular era usuario de apps y acostumbraba a grabar con el iPhone y editar vídeos con herramientas como iMovie. Lo que le faltaba era un trípode o algún accesorio para conseguir una grabación mucho más estable.

La historia de Shoulderpod, el fabricante de accesorios que ha revolucionado la grabación de vídeo móvil

“Buscando encontramos que lo que había eran cosas muy básicas y, además, hechas de una forma muy barata. Eran accesorios muy poco profesionales”, señala. Eso les permitió ver que realmente existía un nicho de mercado no cubierto para la producción de accesorios más Pro. El equipo tras Shoulderpod venía de un estudio de diseño de producto y tenía “el conocimiento, las herramientas y la posibilidad de desarrollar tanto los productos, como un concepto de marca, etc”.

Cuando fundaron Shoulderpod ni Frisancho ni su socia, Ana María Vicens, tenían relación alguna con el sector audiovisual. Venían de campos como la ingeniería industrial o la arquitectura. “Nos juntamos para crear estudio de diseño donde desarrollamos un montón de productos, no relacionados necesariamente con el mundo audiovisual pero sí con el objetivo de innovar, es decir, buscar ideas de negocio y ayudar a las empresas a crear nuevas líneas”, cuenta.

Como hemos comentado, Shoulderpod nació para solucionar un problema que era suyo, no de terceros. “Probamos cómo podíamos usar un teléfono de forma más cómoda, cómo podíamos montarle un micrófono al lado para tener mejor audio y empezamos a experimentar. Poco a poco fue tomando cuerpo y cuando comenzamos a enseñarlo a los amigos y conocidos la gente nos decía: ‘Quiero uno cuando lo hagáis’. Cuando mucha gente nos dijo que quería uno, nos dimos cuenta de que tenía un interés.”, rememora.

Una de las ventajas competitivas de Shoulderpod ha sido su sistema interno. La ‘piedra angular’ de la marca, según asegura el fundador de la misma, es una pinza ajustable que se puede abrir y cerrar a la medida de cualquier teléfono y que lo que hace es sujetar el terminal de una forma muy firme mediante un tornillo. “En aquel momento todas las soluciones estaban basadas en muelles o pinzas muy básicas que no eran muy fiables”, destaca Frisancho. Sus gadgets también incluyen una rosca de trípode que da la posibilidad de montar el teléfono sobre un trípode directamente o comenzar a añadirle diferentes accesorios.

En no mucho tiempo los fundadores de Shoulderpod notaron una profesionalización del vídeo móvil. Los periodistas les pedían poder montar también luces, micrófonos, etc. A partir de ahí pensaron en cómo convertir su pinza y su mango inicial en algo que fuera más allá. Lo que diseñaron fue “como un Lego, un sistema de piezas adicionales con barras, tornillos, etc, Se trata de un sistema de pequeños accesorios que no son más que 8 o 9 piezas que combinadas entre sí permiten genera diferentes soportes para incorporar todo tipo de extras”.

La modularidad del producto despertó el interés de periodistas, grupos de medios y televisiones, que empezaron a integrar Shoulderpod como “una manera de sofisticar las cámaras de sus teléfonos”. La gran ventaja de estos gadgets es que al ser modulares y ser todas las roscas de las piezas similares, cada uno puede inventarse la forma de sujeción que se le ocurra. “Siempre vemos en las redes sociales fotos de clientes que lo utilizan de maneras que no habíamos pensado”, confiesa el emprendedor.

Alberto Payo

Alberto Payo

Periodista especializado en tecnología y cultura. Co-fundador y responsable editorial de Applicantes. Colaborador de Forbes, SINC, Escudo Digital y laBerrea89. Amante de la fotografía, el cine, los comics, los viajes y el buen humor.
Seguir a @albertopayo
Alberto Payo
×

Escribe un comentario